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Palabras finales
La carencia de bibliografía o registros documentales que identifiquen la producción de artistas nacionales es una debilidad que antes hemos señalado, y estas falencias se dimensionan cuando de artistas mujeres se trata, no solo a nivel país, es un hecho perceptible a escala mundial, solo basta ver la historia del arte universal en donde apenas se mencionan artistas mujeres, y aunque en el último siglo se han hecho acciones para remediar este a todas luces injusto reconocimiento de sus valiosos aportes, el problema aún subsiste, un ejemplo de ello lo expresa Manuel Segade -quien dirige el Museo Reina Sofía en España-, en la reseña de prensa de la exposición Arte contemporáneo: 1975-presente:
Queda pendiente una deuda que el director asume: la representación de mujeres. Un 35% de las que se exponen son artistas, es la primera vez que se muestra el trabajo de tantas mujeres, pero como reconoce Segade, no se cumple con la ley de igualdad y de representación. El pecado original se encuentra en la colección permanente, la materia prima de este nuevo discurso, que cuenta con menos del 15% de mujeres. La solución, dice el gestor, seguir comprando (Marcos, 2026, p. 41).
El Museo Reina Sofía es uno de los principales espacios museísticos de España, y si una institución de este nivel admite estas falencias, la problemática es más actual de lo que quisiéramos admitir (35 de 100 artistas en exposición es una cifra baja de mujeres en relación a hombres). Por desgracia, los ejemplos pueden citarse en cantidades nada esperanzadoras. La idea del proyecto Mujeres insignes en la historia de Honduras -del cual se derivan exposiciones homenaje como la presente-, busca visibilizar el trabajo plástico de grandes artistas que por una u otra razón el tiempo ha desvanecido su legado invisibilizando por ello su destacado papel en la historia del arte nacional, estas muestras son apenas una reducida selección de su vasta producción que nos pueden dar una idea de la misma y nos funcionan como un sentido homenaje visual a su memoria.
En una entrevista recién concedida a diario El País de España, relató Edith Bruck (1942) un recuerdo de sus desolados días vividos en Auschwitz, oscuro sitio en donde podía perecer cualquier atisbo de esperanza:
Para mí, que saliera el sol en ese lugar era una pena. Recuerdo que un día encontré margaritas entre dos bloques. Cogí una, era hermosa, yo era feliz. Pero un soldado me la arrebató y la pisó, algo estúpido y gratuito. Me preguntaba cómo podía crecer la margarita en ese lugar, pero allí estaba, era conmovedor (Bruck, citada en Domínguez, 2026, p. 5).
Teresita creció, vivió y pintó en las primeras tres décadas del atribulado siglo XX hondureño, ella fue como esa margarita que nació y creció en donde parecía imposible que algo hermoso pudiera florecer, pues citando nuevamente a Edith Bruck: «Nacer por casualidad/ nacer mujer/ nacer pobre/ nacer judía/ es demasiado/ en una sola vida» (Bruck, citada en Domínguez, 2026, p. 5).
La historia del arte hondureño ha padecido desde siempre una escasa atención: de los artistas, de los críticos, de la sociedad misma y de la academia también, todos tenemos una deuda por saldar en cuanto a este tema se refiere. Existen, claro está, honrosas excepciones: Longino Becerra (1932-2018) y Evaristo López Rojas (1941-2023) fueron los pioneros en el tema con sus libros de 1989 y 1994, Leticia de Oyuela con siete libros publicados de arte hondureño es referente obligado, luego de ellos la producción ha sido más modesta, pero todo ayuda para ir construyendo esa tan necesaria historia. La presente muestra reúne una pequeña selección de obras que esperamos den una idea general de la producción artística de Teresa Victoria Fortín que nos haga valorar más su legado e inspire otros homenajes que enriquezcan nuestro conocimiento sobre su obra y su vida, así como del arte hondureño en general y especialmente la vida de quienes lo han hecho posible.
Tegucigalpa MDC, Paraninfo Universitario, jueves 19 de febrero de 2026
Teresa Victoria Fortín. 1942. Apresamiento de Francisco Morazán en Ojojona. Óleo sobre tela. Fotografía por Paúl Martínez en formato digital 35mm, 2022. La obra pertenece al Instituto Hondureño de Antropología e Historia y puede admirarse junto a otras pinturas de la artista en la colección permanente exhibida en la Casa de Morazán ubicada en el centro histórico de Tegucigalpa
Teresa Victoria Fortín. 1955. Retrato del padre José Trinidad Reyes. Óleo sobre tela. 63 x 74 cm. Fotografía por Paúl Martínez en formato digital 35mm, 2026. Esta obra pertenece a la colección plástica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y puede admirarse en las salas de exhibición del Paraninfo Universitario en el centro histórico de Tegucigalpa
Teresa Victoria Fortín. 1960. Engrilletamiento de Francisco Morazán en casa de Pedro Mayorga. Óleo sobre tela. 79 x 55 cm. Fotografía por Paúl Martínez en formato digital 35mm, 2022. La obra pertenece al Instituto Hondureño de Antropología e Historia y puede admirarse junto a otras pinturas de la artista en la colección permanente exhibida en la Casa de Morazán ubicada en el centro histórico de Tegucigalpa
Discurso de Roberto M, Sánchez. (1960). En diario El Día, 4 de febrero de 1960. Año XII, No. 3583. Tegucigalpa: Imprenta La Democracia. pp. 1 y 4.
Domínguez, I. (2026). Edith Bruck: “El mal está dentro de nosotros”. En diario El País, domingo 22 de febrero de 2026. Año LI. Número 17,736. Suplemento semanal Ideas. Madrid: Ediciones El País. p. 5.
Giunta, A. (2021). Feminismo y arte latinoamericano, historias de artistas que emanciparon el cuerpo. Ciudad de México: Siglo XXI Editores.
Guillén Zelaya, A. (1931). La Exposición Pictórica de la Srita. Fortín. En diario El Pueblo, miércoles 4 de noviembre de 1931. Vol. I, No. 206. Tegucigalpa: p. 1.
Hessel, K. (2023). Historia del arte sin hombres. Traducción de Claudia Casanova. Segunda edición. Barcelona: Ático de los libros.
Marcos, A. (2026). El Museo Reina Sofía se redecora. En diario El País, martes 17 de febrero de 2026. Año LI. Número 17,731. Madrid: Ediciones El País. p. 41.
Obras pictóricas de Teresita Fortín en la galería del IHCI. (1966). En periódico Correo del Norte, jueves 12 de mayo de 1966. Año VII, No. 6,421. San Pedro Sula: Talleres Editora Nacional. p. 13.
Oyuela, L. (1995). La Batalla Pictórica. Síntesis de la Historia de la pintura Hondureña. Tegucigalpa: Banco Atlántida.
Oyuela, L. (1997). Confidente de Soledad. Vida íntima de Teresa V. Fortín. Tegucigalpa: Credomatic.
Parker, R. y Pollock, G. (2021). Maestras antiguas. Mujeres, arte e ideología. Traducción Raquel Vásquez Ramil. Madrid: Ediciones Akal, S. A.
1 Amplias reseñas tomando en cuenta que la extensión promedio para un periódico hondureño de esa época era de dos hojas desplegadas, cuatro páginas en total. Si se desean leer estas notas de prensa, pueden consultarse en las páginas 232-236 de la edición 2024 de la Revista de la Universidad o accediendo al siguiente enlace: https://www.camjol.info/index.php/RU/article/view/19193/23171

