El CAC-UNAH fue inaugurado el 15 de octubre de 2012, como resultado de una visión impulsada por la Rectoría de la UNAH desde 2010, con el propósito de fortalecer el vínculo entre la Universidad y la sociedad a través del arte y la cultura.
Su primer espacio físico funcionó en un edificio histórico ubicado en el centro histórico de Comayagüela: el antiguo Hotel Panamericano, que también albergó tres escuelas de la UNAH: la Escuela de Odontología (1.º piso), la Escuela de Medicina (2.º piso) y la Escuela de Química y Farmacia (3.º piso). Posteriormente, fue utilizado como sede del Ministerio de Trabajo, hasta que quedó inhabilitado por los daños ocasionados durante el paso del Huracán Mitch en 1998. El edificio permaneció en desuso durante varios años, hasta que fue gestionada su recuperación por la exrectora Julieta Castellanos, quien impulsó su restauración para convertirlo en un espacio cultural universitario. Finalmente, fue reabierto el 15 de octubre de 2012, durante la conmemoración del 55.º aniversario de la autonomía universitaria.
Con el tiempo, el CAC-UNAH amplió su presencia institucional al incorporar un segundo inmueble de alto valor histórico: el Paraninfo Universitario, ubicado en el centro histórico de Tegucigalpa. Este edificio, que ya formaba parte del patrimonio de la UNAH, había estado por años en condición de préstamo a otras instituciones del Estado. Tras ser recuperado y sometido a un proceso de restauración, fue asignado oficialmente al Centro de Arte y Cultura, formalizando así una estructura de doble sede el 4 de abril de 2025.
Ambos inmuebles —el antiguo Hotel Panamericano y el Paraninfo Universitario— poseen un alto valor histórico y arquitectónico para la UNAH y el país. El Paraninfo Universitario, en particular, ha sido reconocido como patrimonio por su relevancia nacional, mientras que el edificio de Comayagüela representa un referente clave en la memoria institucional universitaria y en la recuperación del espacio público.
Desde su fundación, el CAC ha sido un espacio para la recuperación patrimonial, la educación artística no formal, la promoción de las artes, la investigación cultural y la articulación entre actores locales, nacionales e internacionales.
Actualmente, continúa consolidándose como un espacio de encuentro entre las expresiones artísticas, el pensamiento crítico y la acción cultural. Desde sus dos sedes, en Comayagüela y Tegucigalpa, el CAC promueve la participación activa de la ciudadanía, el diálogo entre saberes, la defensa del patrimonio y el ejercicio pleno de los derechos culturales, en coherencia con los principios de la Cuarta Reforma Universitaria.
